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CONQUISTADA POR COLOMBIA: UNA INTRODUCCIÓN

Updated: Jul 23, 2018

Hace pocos años, cuando aún vivía apegada a mi vida en la Londres central, y a sus esplendorosos buses rojos, recibí una inesperada invitación, de parte de la familia de una amiga, a pasar unas semanas en Colombia. Me llegó en lo que parecía ser el peor momento de mi vida, pero mis sensatos y generosos anfitriones, simplemente no estaban dispuestos a recibir un ‘no’ por respuesta. Así, tras tan solo una hora y algo de haber hablado con ellos, por una línea telefónica que no solo recorrió los andes sino también océanos, encontré un billete aéreo en mi buzón de correo. No tuvé más opción que acceder con gratitud. Hoy, al evocar la llegada de mi vuelo al aeropuerto el Dorado en Bogotá, recuerdo un eslogan que aparecía repetidamente en los videos promocionales de turismo y cuyo significado me encontraba aún lejos de entender: “El riesgo es que te quieras quedar”. ¿Que podría significar? Debí haberle dado muchas vueltas infructuosas en mi cabeza. Hoy ya lo sé.



Colombia es una tierra de brumas sagradas. Desde sus orígenes, estas le han servido para arropar candorosamente sus noches. Y aunque a los ojos extranjeros, estas brumas debieron haber semejado necias nieblas o simples nubarrones, en su esencia representan algo mucho más simbólico y protector. A medida que se retiran, no sin antes bendecir con el bálsamo de la lluvia, las brumas van desvelando montanas cuya presencia nunca han dejado de sumirme en un asombro de esos que ponen a temblar.


'El riesgo es que te quieras quedar’ había proclamado el video promocional en el avión. Y fue exactamente asi conmigo. Luego del hechizo de las brumas, simplemente ya no podía contemplar un día más sin su presencia. Fue así que solo dieciocho meses después, me encontraba una vez más en la sutilmente iluminada sala de inmigración del aeropuerto. Esta vez mi pasaporte Británico (y aun de la unión Europea) exhibía un bello sello, que atestiguaba el gentil ofrecimiento que me hacia Colombia de convertirse en mi nuevo hogar.


Lo expreso de este modo, porque es así como me siento cada día en Colombia: agradecida con ella. Ahora, cuando una lagartija se pasea por debajo de mi escritorio, justo en el momento de escribir estas palabras, también me siento agradecida con ella. Es un sentimiento extraño que solo he sentido en este país y que nunca jamás sentí en mi Inglaterra natal. Se habla mucho en estos tiempos de personas que sienten haber nacido en el sexo equivocado. Pero y que pasa si uno nace en el país equivocado?! Que tal imaginar que uno pudiese solicitar la ciudadanía de un país, aduciendo como razón principal el hecho de poder entender mejor su propio ser en ese lugar? Es un extraño e interesante pensamiento.



Colombia es la tierra del buñuelo. Colombia es la tierra de las cerámicas del pueblo antioqueño del Carmen de Viboral. El primero es una especie de donut con sabor a queso suave y textura de esponja fundida. El segundo a vajillas fabricadas artesanalmente, que encarnan la importancia de la familia incluso sin que exista la intención. En muchos hogares en Antioquia, el almuerzo tradicional de los sábados, se sirve en platos de este estilo. Acaso tal vez los mismos platos que sirvieron a abuelos y a bisabuelos. Los tradicionales diseños florales en tonos azules y amarillos, han trascendido las generaciones y los cambios de la sociedad Colombiana y Antioqueña. Al contemplarlos, se logra evocar la presencia siempre protectora y amorosa de la abuela.


“Colombia es una tierra de brumas sagradas. Desde sus orígenes, estas le han servido para arropar candorosamente sus noches. Y aunque a los ojos extranjeros, estas brumas debieron haber semejado necias nieblas o simples nubarrones, en su esencia representan algo mucho más simbólico y protector.”

Colombia es tierra de patios interiores y herméticos. Patios que atesoran los secretos ancestrales de las familias de todos los colombianos. Secretos que jamás revelaran, pues hacen parte de la pátina dorada que recubre las paredes de tapia, y sus habitaciones circundantes. Las fuentes y los jardines inmaculados delatan los orígenes moros que tienen estas casas colombianas; trasplantadas por la presencia española, a manera de recuerdo de las arquitecturas de sus lejanos hogares.



El porqué de este blog


Sencillamente deseo ofrecer otra perspectiva sobre Colombia. Es la razón por la cual elegí la fotografía de la bruma como la primera imagen de este ensayo: No es precisamente la imagen que el extranjero típicamente asociaría con estas tierras. Es más probable que acudan a su imaginación arboles bananeros, o incluso algún escenario de narco-pornografía. ¡Asumen que Colombia es tierra caliente todo el tiempo y en todas partes! (No lo es…)


Colombia ha sufrido en las manos de varias formas de explotación que parecen perpetuarse en el tiempo. Luego que haber logrado vencer la colonización, pareciera continuar su lucha contra fuerzas neo-colonizadoras de múltiples formas. Colombia paga diariamente el precio por los problemas de consumo de drogas que afligen al resto del mundo, y cuya resolución no parece admitir una fácil respuesta. Y tal vez peor que todo, la diseminación de una muy falsa imagen de Colombia, de manufactura claramente extranjera. Una imagen incesantemente dibujada y redibujada. Puesto que yo he tenido una relación con Colombia, me entristece profundamente esta imagen que de ella se propaga en el exterior. Noto incluso que esta ‘imagen’- o representación- ha sido interiorizada por los colombianos mismos, de tal manera que tienden a asumir que la vida debe ser mejor en otros países, o que Colombia es inferior en varias formas. Terminan por lo tanto participando en el mismo juego racista, sin haber sido ni siquiera invitados a jugar en primer lugar.


El uso de abstracciones burdas para describir “al Otro” no es nada nuevo. En su libro “Orientalismo” (Said, E.W. 1978), el académico Edward Said describió el ‘proyecto’ de lo que el denomino ‘orientalismo’, según el cual 'Occidente', orquesto una visión cliché, distorsionada y políticamente motivada de ‘Oriente’. El hizo la pregunta de porque la mayoría de las personas que jamás habían estado en el oriente medio, tenían la idea de que sus habitantes se pasaban los días invocando genios atrapados en lámparas de Aladino; realizando danzas del vientre en provocadores atuendos semitransparentes; o fumando ‘shisha’ interminablemente. Dado que Said era Palestino conocía de sobra el carácter de barrabasada y sinrazón de estas imágenes. La respuesta aducida por él fue que estas ideas estereotipadas, y su extraña combinación de racismo y romanticismo, en relación a Oriente, eran alimentadas por dos cosas: En primer lugar, un interés imperialista primordial que buscaba dar fuerza a la idea de que las personas de otras tierras, representan una forma de ‘ser otro’ que no solamente los torna inferiores, sino fundamentalmente peligrosos. Y en segundo lugar, una profunda ignorancia y ausencia de experiencias significativas y directas con el lugar en cuestión.


Me pregunto si de modo similar, no podremos hacer uso de la tesis de Edward Said, para intentar comprender porque los extranjeros que jamás han venido a Colombia (y peor aún, algunos que si han estado) perpetúan la idea de que la mayoría de los colombianos están de algún modo involucrados en el tráfico de drogas; de que están siempre bailando salsa, 24 horas al día; y de que son violentos en su esencia?; de que Colombia es peligrosa y punto. Esta no es la Colombia que yo conozco, y yo considero que el trabajo de Said nos puede acercar bastante a entender este proceso. ¿Seria legitimo argumentar que Colombia es una víctima de lo que me gustaría denominar ‘Caribeanismo’?



¿Que considero importante que conozcas acerca de mí? Soy una mujer Inglesa en camino a convertirme en Anglo-Colombiana; soy filosofa y psicóloga de formación, y escritora por inclinación. Trabajo actualmente como investigadora post-doctorado en una maravillosa y progresiva universidad en la ciudad de Medellín, Colombia.

Espero que disfrutes este blog quienquiera que seas y donde quiera que te encuentres. Mi deseo ferviente es el de persistir en la búsqueda de entendimientos, y de preguntas que finalmente nos acerquen a aquellas cosas que constituyen las sofisticadas complejidades de Colombia y sus gentes.


¡Gracias por leer!



La Colegiatura Colombiana, Medellín publicó un artículo sobre este blog aquí: http://www.colegiatura.edu.co/component/content/article/26-institucional/1218-conquered-by-colombia-conquistada-por-colombia

(#Colombia #Medellín #EdwardSaid #Caribbeanism #MásCulturaMejorPais)



Próximamente: La primera de una serie de entrevistas con Colombianos quienes contribuyen al arte y la cultura de la ciudad de Medellín